No desperdiciar oportunidades.
No comercializar activamente las garantías, supone desperdiciar tres oportunidades muy importantes:
- La promesa de calidad que supone la garantía distingue al sector del automóvil respecto al mercado de uso particular.
- Los paquetes de garantías permiten un mayor contacto con el cliente y dotan de mayor carga de trabajo a los talleres
- Las garantías transmiten competencia y confianza, dos cualidades que fidelizan a largo plazo al cliente.